Un grupo de 39 estudiantes de posgrado en Londres enfrenta el riesgo de expulsión y adeudos de colegiatura. La Fundación Politécnico suspendió los pagos sin previo aviso, alegando una revisión financiera.
La formación de excelencia internacional del Instituto Politécnico Nacional (IPN) atraviesa un momento crítico. Actualmente, 39 alumnos becados que realizan doctorados en la Universidad Queen Mary de Londres se encuentran en una situación de vulnerabilidad extrema. El pasado 23 de marzo, la Fundación Politécnico notificó la suspensión de los apoyos económicos para manutención. Esta medida, calificada como “preventiva y temporal”, ha dejado a los jóvenes sin recursos para renta, alimentos y transporte.
Una disputa institucional que afecta a estudiantes
El conflicto surge en medio de una ruptura entre el IPN y la Fundación Politécnico. Según las autoridades del Instituto, el vínculo con la Fundación terminó oficialmente el 11 de julio de 2025. Por esta razón, ambas partes se culpan mutuamente por la falta de recursos.
El IPN sostiene que existen cerca de 200 millones de pesos destinados a emergencias que la Fundación se niega a liberar. Por el contrario, Vicente Gutiérrez Camposeco, presidente de la Fundación, afirma que la administración del Instituto pretendía apropiarse de dicho fondo. En consecuencia, los estudiantes han quedado atrapados en medio de una batalla legal y administrativa que pone en riesgo su grado académico.
El impacto en la vida diaria de los becados
La situación para los alumnos es insostenible. Mónica Calderón, una de las afectadas, señaló que la falta de pagos genera adeudos directos con la universidad británica. “Si no se saldan las colegiaturas, la institución podría transferir la deuda al estudiante”, advirtió. Esto no solo implica el fin de sus estudios, sino también la revocación de sus visas y la posible expulsión del país.
Asimismo, los estudiantes recordaron que el apoyo original de 880 libras mensuales ya era insuficiente para el costo de vida en Londres. Por ello, muchos se han visto obligados a trabajar en empleos informales, afectando su desempeño en las investigaciones de posgrado.
¿Qué soluciones proponen las autoridades?
Ante la presión mediática y las protestas estudiantiles, se han planteado algunas alternativas:
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Becas SECIHTI: La Fundación sugirió aplicar a los apoyos de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación. No obstante, los resultados se publican hasta septiembre, dejando un vacío de financiamiento de cinco meses.
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Patronato Corazón Guinda: El director del IPN, Arturo Reyes Sandoval, propuso utilizar esta asociación civil para brindar apoyo económico inmediato tras reunirse con autoridades de la Universidad Queen Mary.
Esta crisis se suma a las recientes manifestaciones donde la comunidad estudiantil exige mayor transparencia en el uso de los recursos. Actualmente, la incertidumbre es el denominador común entre los becados. Como expresó Farid Bustos, uno de los afectados: “¿Cómo voy a enfocarme en mi investigación si no sé si podré pagar la renta el próximo mes?”.
Este escenario refleja los desafíos de la economía tecnológica en 2026, donde la gestión de talento humano y la transparencia institucional son pilares que, en este caso, han fallado.
Para consultar más sobre los programas de apoyo a investigadores, visita el portal de la Secretaría de Ciencia y Tecnología.